Ir al contenido
Inicio » Se puede discutir

Se puede discutir

Se puede discutir si no habría sido preferible que organismos internacionales como la ONU, la OEA e infinidad de otros cuyas siglas no recuerdo o entiendo, hubieran hecho algo efectivo, en paz y atenidos a las leyes nacionales e internacionales, para terminar con 25 años del chavismo en Venezuela, sin violentar el derecho internacional o la autodeterminación de los pueblos.

Claro que previamente se puede discutir si el chavismo ha sido una dictadura o, al igual que la cubana, “una forma diferente de democracia”, tal como han argumentado algunos de sus defensores vernáculos.

Se puede discutir la pertinencia o nó del posicionamiento de los diferentes gobiernos latinoamericanos, apoyando o  condenando la detención de Maduro, y de alguno queriendo quedar bien con todos sin que se entienda cual es realmente su posición. Y en primer lugar, por supuesto, la posición de nuestro gobierno.

Se pueden discutir las declaraciones de los diferentes partidos políticos de nuestro país. Por ejemplo si las de Fernando Pereira, Presidente del partido en el gobierno, cuando denunció que “están bombardeando Caracas, lanzando misiles” mientras la TV solo mostraba una cerca de hierro derrumbada, deben tomarse en sentido literal o metafórico.

Se puede discutir de si lo esencial para los habitantes y emigrados de un país devastado por una dictadura, es la discusión sobre geopolítica o sobre su simple sobrevivencia como seres humanos.

Se puede discutir si es preferible que el petróleo venezolano “se lo  lleven los gringos” o que se lo sigan llevando los cubanos, chinos, rusos e iraníes.

Se puede discutir si los números de presos políticos, torturados, ejecutados y emigrados responden a la realidad o se trata de exageraciones de la derecha.

Se puede discutir si Trump “ninguneó” a Corina Machado mientras mantenía a la vicepresidenta de Maduro en su cargo, ejerciendo, él, la autoridad imperial de la que se enorgullece.

Se puede discutir cuánto hay de cierto en lo del combate al narcotráfico, o si se trata de una excusa baladí para justificar una invasión militar para apropiarse de la riqueza petrolera venezolana.

Se puede discutir la “explosión” de analistas denunciando las violaciones al derecho internacional que implica el secuestro de Maduro y Sra, la reiteración histórica y los riesgos futuros de esas violaciones, equivalente a la “explosión de silencio” (si me permiten el oxímoron) de esos mismos analistas en los años previos, sobre las causas y consecuencias de la dictadura chavista. 

Se podían seguir discutiendo estas y muchas otras afirmaciones sobre la situación venezolana, y las infinitas interrelaciones entre  las mismas, así como las también infinitas relaciones de causa-efecto entre tantos y tan complejos aspectos de la realidad política de nuestro continente y del mundo, pero seguramente esas discusiones no hubieran “movido la aguja” respecto a esa situación 

Todo se puede discutir, pero hay que definirse, hacer un balance personal desde la muy limitada perspectiva de cada uno, y tomar posición ante la realidad: ¿se prefiere la situación de la Venezuela de Diciembre o la actual, la de Enero? Con todas las limitaciones y relativizaciones ineludibles, en mi caso personal, sin dudarlo un minuto prefiero la actual, la de Enero, con una luz al final del túnel. 

Se puede discutir.

P.D. Con disculpas y reconocimiento a la memoria del gran escritor italiano Antonio Tabucchi, por emular el formato literario de su excelente novela “Sostiene Pereira”.

Rodolfo M. Irigoyen
8 de Enero de 2026

2 pensamientos en “Se puede discutir”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.