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El poder de la ubicación de la coma y del uso del tilde

  1. «Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda”

Si sos mujer, con toda seguridad colocarás la coma después de la palabra “mujer”

Si sos hombre, con toda seguridad colocarás la coma después de la palabra “tiene”

  1. El médico visita al paciente, al otro día de la operación, y le dice:

¿Cómo amaneció?

Es muy diferente el sentido si se le pone o no coma después de la palabra “cómo”

Si se le pone, cambia a: ¿Cómo, amaneció?

  1. Y lo mismo se puede decir de la presencia o ausencia de tilde, que define la acentuación, y por consiguiente muchas veces el sentido de una expresión.

Dicen que entre “¿te gusto?” y “¿te gustó? puede haber solo un polvo de diferencia.

  1. Y uno que vi hace tiempo en un gran cartel colocado en el balcón del primer piso de la IMM, anunciando un evento a desarrollarse allí:

II Congreso Internacional sobre
la violencia domestica

Al no colocarle el tilde, la palabra “doméstica”, en lugar de la referencia a lo hogareño, pasó a ser, literalmente, “domestica”, tercera persona del infinitivo del verbo “domesticar”. Seguramente no era este el sentido que se le quería dar al encuentro, porque en ese caso, le darían la razón al viejo aserto campero de que “el palo aquerencia” …

Montevideo, Diciembre de 2010

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